lunes, 13 de febrero de 2017

El bueno, feo y malo del Racing-Lealtad


El bueno
Tres delanteros centros, un mediapunta-extremo derecho y dos mediocentros ofensivos en el césped, pero las mejores ocasiones de gol las tuvo un central. Paradojas del fútbol. Igual ese ‘9’ corpulento que se buscó en el mercado de verano y se volvió a buscar en el de invierno estaba ya en la plantilla… Y es Samuel Llorca, que está casi siempre mejor en ataque que en defensa. El defensa alicantino volvió a ser un jugador de referencia en la zaga y en la vanguardia, marcó el gol de la victoria y a punto estuvo de marcar otro, además de otra acción más anulada por fuera de juego. En defensa tampoco estuvo soberbio, pero no fue tan vulnerable como en las últimas jornadas. Hizo un partido para subir su autoestima y eso resultará muy positivo para todo el grupo. Samuel es bueno. En 2ªB, una máquina. Lástima que también viera su quinta cartulina amarilla por lo que no volverá a Valladolid esta semana.

El feo
Nos dio el susto Javi Cobo. No veía nada ni sabía dónde estaba a causa de un desvanecimiento. En principio, nada grave. El árbitro le había perdonado una cartulina amarilla minutos antes debido a que el cántabro había agarrado a Valdo por detrás. El colegiado vizcaíno tuvo un criterio extraño con las tarjetas... Claro que a Gómez Landazabal también le debe costar un mundo discernir entre halla y haya.



El malo
Volver a empezar, como la película de Garci. El Racing ha pasado de unos laterales que no subían nunca a otros que viven en campo contrario; de unos extremos puros pegados a la raya de cal a otros que se meten constantemente por dentro; del contragolpe vertical a la elaboración con posesión; de los centros laterales directos en las jugadas a balón parado a extrañas acciones muy elaboradas con dos y tres toques antes de colgar el esférico al área... El Racing sufre más mutaciones que las de la Patrulla X. No es que sea malo, ni mucho menos, pero el conjunto de Ángel Viadero vuelve a reinventarse cada dos por tres, aunque mantiene el superpoder de la victoria. Ante el Lealtad mostró dos caras, dicen que es algo muy santanderino. Este Racing podemita tienen dos corrientes, el errejonismo de la primera mitad y el pablista de la segunda, o al revés, pero sin votaciones que diriman el camino a seguir. Manda Viadero.


Fran Díez

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