miércoles, 1 de febrero de 2017

Javier Ruibal: "Si el Cádiz está ahora como está por qué no el Racing la próxima temporada"


En el fútbol no siempre ganan los mejores, que se lo digan a la selección de Brasil liderada por Zico y Sócrates en el Mundial de España 82. Eso le pasó al himno del centenario del Cádiz que compuso Javier Ruibal: ‘Ese Cádiz centenario’. La canción no fue seleccionada ni entre las tres finalistas y en una encuesta telemática triunfó ‘Promesas de un cadista’ del dúo Andy y Lucas. Curiosamente, el padre de Lucas, Pedrito, jugó en el Racing en la temporada 62/63 justo antes de fichar por el Cádiz.

Javier Ruibal actúa en Santander este sábado 4 de febrero en el Casyc UP a las ocho y media. El cantautor gaditano celebra con una gira sus 35 años en los escenarios. Su buen Joaquín Sabina le define como “un genio, aunque use muy poco esa palabra”.




Su himno al Cádiz destila toda la gracia carnavalera, desde los romanos a una futura Liga interplanetaria. Quizá tiene una letra demasiado compleja para lo que se estila en este tipo de canciones. ‘Ese Cádiz centenario’ no ganó la Liga ni se clasificó para la Champions, pero la categoría la mantiene seguro. “Soy tan del Cádiz que soy como el equipo, que le cuesta ganar siempre. Simplemente dar la enhorabuena a Andy y Lucas, sin más. Yo hice una broma en clave de Carnaval de Cádiz, de quitarle hierro a todo y reírnos de nosotros mismos, pero parece ser que al aficionado no le gusta que el propio Cádiz se riese del Cádiz en su centenario”, explica el compositor.

Este verano el Cádiz eliminó al Racing en la fase de ascenso a Segunda en una eliminatoria muy igualada. Dos históricos del fútbol español que llegaban en mal momento. 1-0 en el Carranza y 0-1 en El Sardinero con un tanto del exracinguista Álvaro García. En la actual temporada el conjunto andaluz pelea por el ascenso a Primera y ahora mismo es tercero en la clasificación de la categoría de bronce del fútbol español. Así es la vida. De la nada al todo y al revés. “El golpe de euforia es ascender, es como llenar el teatro más grande. Lo cuantitativo no está por encima de la calidad, pero en el deporte o ganas o te deprimes… Lo de competir queda muy bonito, pero el derrotado se va con las orejas gachas. Si el Cádiz está ahora como está por qué no el Racing la temporada que viene. Espero que el Racing tire para arriba y levante bandera”, asegura Ruibal. Cádiz y Santander siempre han tenido una relación estrecha pese a la distancia y más allá o más acá de la exalcadesa, Teófila Martínez. “Cierto, aquí ha sido tradición que el comercio lo regentasen gentes de Cantabria, los chicucos”, reafirma el cantante.


Sus 35 años en el escenario dan para mucho y en este gira tiene donde elegir temas. “Incluyo canciones del primer disco y de las últimas. Siempre compongo procurando que no me caduquen las canciones”, comenta. Javier Ruibal quizá no sea tan conocido como Enrique Iglesias, el concierto estrella de este verano en los Campos de Sport de El Sardinero, pero se ha ganado el respeto de toda la profesión. Ha cantando con Celtas Cortos, Pablo Milanés, Sabina o Carlos Cano; ha compuesto para Javier Krahe, Ana Belén, Pasión Vega o Martirio. “Hay que estar jugando en todas las posiciones. En este oficio al principio piensas que vas a ser el ariete, el delantero goleador… pero al final no está nada mal poder ser un hombre recurso. También los jugadores polivalentes salvan al equipo en muchas ocasiones… Algo así me he planteado yo en el arte por seguir con ese paralelismo con el fútbol”, expone. Y al portuense no le ha faltado nunca público. “La soledad no la he percibió nunca, el arte requiere de la presencia de los espectadores, sobre todo nosotros los músicos. Al pintor no le van a ver al estudio… Yo siempre me he sentido acompañado, quizá no ha sido algo masivo pero hay vida más allá de las radio fórmulas. No hay que rasgarse las vestiduras si no eres un número uno, cada uno es quien es. Igual llegas a lo más alto y se te va la cabeza y se te fastidia la vida”, detalla Javier Ruibal.


En Cádiz, Mágico González es como Maradona en Nápoles. No se puede hablar del club andaluz sin mencionar al salvadoreño: “No podía faltar en el himno. Canto: ‘Benditos los colores de mi club en donde Mágico es un dios y el Fondo Sur la aristocracia’. Era un hombre sencillo, callejero, divertido, con poco ego… Aquí todo está cercano, todos estamos desnudos delante de todos, esto es pequeñito. Mágico en Cádiz cayó muy bien aparte de ser un gran futbolista. Es como el vecino que triunfa y es algo muy tierno. Es el futbolista cadista por excelencia. No se olvida”. De Javier Ruibal tampoco se olvidan sus vecinos. Tiene calle en el Puerto de Santa María y fue pregonero del Carnaval de Cádiz en 2009. El anterior portuense que tuvo ese honor fue nada menos que poeta Rafael Alberti, al que el fútbol en El Sardinero inspiró la famosa Oda a Platko. “Es lo que tiene este oficio, he ganado toneladas de abrazos, al final pones palabras a la emoción y a los sentimientos de los demás… Si eso funciona y alguien escucha tu canción y se siente identificado ya te considera su amigo. La música es lo que más me ha dado, es un regalo, una amistad, un abrazo permanente”, puntualiza. El sábado juega un poco del Cádiz trimilenario.

Fran Díez


Ese Cádiz Centenario
(Javier Ruibal)

Se cuenta que ya en tiempos de Tiberio
en Gades hubo un equipo puntero
que todos los domingos del Imperio
juntaba en el Estadio
a los romanos futboleros.
Y al moro le dio ganas de vivir
durante el Califato Independiente
aquella Balompédica Gadir
más famosa que el Emir
y que los Reyes de Oriente

A lo que yo me vengo a referir
es que mi equipo es algo extraordinario
ni cien, ni mil quinientos, ni dos mil
el Cádiz puede presumir
de ser un club trimilenario.

Azul como el agüita es mi color
y amarillo como el sol
que se pone en la Caleta,
sentir el Cádiz no es una afición
es mucho más que una pasión
o el delirio de un poeta.
Y no me importa si no es campeón
ni lleva siempre el balón
pero lo mueve con gracia.
Benditos los colores de mi club
en donde Mágico es un dios
y el Fondo Sur la aristocracia.

Dirá la prensa del quinto milenio
por fin ya se acabo nuestra desgracia
con este equipo nuevo y de diseño
dejará de ser un sueño
la liga de las galaxias.
Si el Júpiter cumpliera con el rito
ganándole al Plutón por goleada
y en el Carranza llueven meteoritos
y arrancamos un puntito
ya la liga está ganada.

A lo que yo me vengo a referir
es que mi equipo es algo extraordinario
ni cien, ni mil quinientos, ni dos mil
el Cádiz puede presumir
de pedigrí interplanetario.

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