viernes, 17 de febrero de 2017

Un filial sorprendente


El Valladolid B es el invitado sorpresa en la zona noble de la clasificación del Grupo I. Es quinto a un punto de la fase de ascenso y está por delante de la “millonaria” Ponferradina. Un filial en pleno proceso de renovación en su tercera campaña consecutiva en Segunda División B está dando la campanada. “Estamos completando una temporada inesperada para todos, incluso para nosotros mismos. El equipo está a un nivel muy alto y ojalá podamos continuar así y acabar lo más arriba posible”, asegura su joven técnico, el gallego Rubén Albés.

La temporada pasada el filial pucelano terminó decimotercero con cinco puntos de ventaja sobre la promoción y seis respecto al descenso. Sufrió y para esta campaña había perdido a jugadores de referencia como Caye Quintana, el portero Julio Iricíbar o Arnáiz, el máximo goleador, que pasó al primer equipo y ya juega en Segunda A habitualmente. El Valladolid Promesas había perdido bastante potencial sobre el papel afrontando el típico proceso de renovación que acaban sufriendo todos los filiales. “Nosotros mismos somos los primeros sorprendidos, pero tenemos un buen grupo y los futbolistas han tenido un desarrollo muy bueno. Se han suplido esas bajas desde lo colectivo y también ha explotado el potencial de otros jugadores de los que quizá no se esperaba tanto”, indica el entrenador.


El vigués Rubén Albés cumplirá la semana que viene 32 años. La temporada pasada inició la campaña en el Valladolid B, pero Miguel Ángel Portugal le reclamó como segundo técnico del primer equipo, ahora ha regresado a la base y los resultados del filial están siendo espléndidos con la experiencia que ganó con los “mayores”.

El Valladolid B no destaca ni por goleador ni por defensivo, lleva 29 goles a favor uno menos que el Racing y 28 en contra, hasta nueve clubes encajan menos tantos que los castellanos. Eso sí, tres jugadores están destacando especialmente como goleadores. El ‘9’ Higinio Marín, que lleva ocho goles, y dos bandas muy rápidas: Mayoral y Samanés, que llevan seis cada uno. “Los tres están rompiendo los límites que tenían en otros equipos y temporadas donde no llegaron a cifras tan altas. Favorecemos situaciones para que exploten su potencial y están teniendo ocasiones para demostrar lo que valen. Higinio ha estado dos meses y medio parado por una lesión en el peroné, pero ya está prácticamente recuperado y disponible”, comenta el míster. El delantero murciano tiene 22 años y mide 1,87. Llegó la temporada pasada en el mercado de invierno procedente del UCAM Murcia y ya marcó cinco goles… Dos menos que Caye Quintana en toda la campaña. Aporta mucho trabajo y aprovecha su altura en el área.

Las bandas del Valladolid B son muy rápidas y verticales. Por la derecha David Mayoral a sus 19 años está destacando mucho. Internacional en categorías inferiores es un futbolista muy desequilibrante. Ya ha debutado con el primer equipo. Por la izquierda Santi Samanés hizo muy buena campaña anterior con el Tudelano y le fichó el Valladolid. Tiene 21 años. No son los únicos futbolista de calidad: Renzo, Rai, los laterales Royo, y Arroyo… O la promesa Anuar. Algunos de ellos están en ese punto de dar el salto al fútbol de élite o quedarse en esta categoría.

El Valladolid B ha logrado 30 puntos en casa, tres más que el Racing. Solamente la Cultural, Celta B y Pontevedra han obtenido más. El problema lo tienen a domicilio porque han sumado solamente once, los mismos que el Somozas. “No es fácil de entender. En algunos casos hemos estado mal y hemos perdido. También hemos sufrido la autoexigencia de verse arriba en Mieres y saber que si ganábamos nos poníamos cuartos… Todo afecta. Y sobre todo porque ganar fuera de casa es muy difícil en esta categoría. Nosotros lo ponemos todo, pero no tenemos el talento para ganar fuera de casa haciendo poco, nos tiene que salir todo perfecto para vencer”, explica Albés.


La fortaleza como locales no se puede explicar por las dimensiones o el estado del césped ya que curiosamente ha cambiado radicalmente durante las navidades y los resultados han seguido siendo magníficos. “La familia en su casa tiene que estar fuerte y aquí nos sentimos a gusto, incluso con el cambio de césped. Algunos rivales justificaban las derrotas por el césped anterior, que es verdad que estaba muy mal pero para los dos. Ahora la nueva superficie nos permite hacer más cosas con balón… Siempre tienes ese temor a cómo iba a afectar el cambio porque nos iban bien las cosas. Fue complicado adaptarse al bote y a la circulación del balón, pero con el tiempo nos ha beneficiado tener este campo nuevo y hemos ganado en recursos ofensivos que ates no podíamos tener”, apunta el técnico gallego.

Así valora Rubén Albés el césped sintético de última generación de los Anexos: “Nunca va a ser igual que uno de hierba natural, pero es casi idéntico por la altura de la fibra. Cuando se riega el bote es muy parecido, creo que se asemeja más a El Sardinero que a un campo sintético de los antiguos”. En Santander su equipo estuvo a punto de sumar un punto, pero el Racing remontó un 0-1 con dos tantos de Dani Aquino en la recta final del duelo. “Éramos un equipo menos desarrollado que ahora, pero llegamos vivos al final. Los últimos minutos del Racing son temibles, aprietan mucho y te hacen ocasiones de muchas maneras por eso han sacado tantos puntos en la recta final de los choques”, analiza el entrenador del Valladolid B.


El filial vallisoletano tiene mucho del típico filial y en eso se parece poco a un Celta B plagado de jugadores con mucha experiencia en la categoría y mucho fichaje de talonario. Así define a su escuadra el vigués Rubén Albés: “Somos un equipo con mucha ilusión y talento por orientar. Muy joven y con margen de evolución, que ha ido creciendo, pero no tenemos nada que ver con el Celta B. Nuestro objetivo es mantenernos mientras que el Celta B tiene la aspiración de ascender por presupuesto y exigencia”.

El entrenador gallego opina sobre la lucha por el liderato que mantienen Cultural, Racing y Celta B: “Son tres equipos brutales, los tres son claros favoritos para ascender y se van a matar entre ellos por ser primeros. El Grupo I es de los más fuertes de los últimos años, pero no solo por los tres de arriba. No metemos a la Ponferradina que por jugadores y presupuesto es top en la categoría y no hay ningún equipo tan flojo como en otros grupos, tipo Zamudio o Eldense o alguno del presupuesto muy modesto de la Peña Sport la temporada pasada… Se puede decir que no ha sido una suerte caer en el Grupo I esta temporada”.

En sus 16 temporadas en 2ªB a lo largo de la historia, el filial pucelano nunca ha conseguido clasificarse para disputar la fase de ascenso a Segunda. “La ilusión es llegar vivos a las diez últimas jornadas e intentar ser molestos para el cuarto puesto… A ver si podemos darle emoción a la liga en este aspecto”, augura el entrenador.

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