lunes, 6 de marzo de 2017

El bueno, feo y malo de Tudela


El bueno
La temporada pasada fue el mejor portero de la categoría y a punto estuvo de ascender con el Lleida. Iván Crespo va camino de repetir esta campaña el galardón honorífico de Zamora de Segunda División B. 

Ha encajado 15 goles en 27 encuentros, tiene un coeficiente de 0,55 muy por debajo del resto de arqueros. El segundo en la tabla es Dani Barrio, el guardameta del Melilla en el Grupo IV, con 18 goles en 28 partidos. Al portero cántabro todavía le faltaba redondear su buena temporada con un partidazo de esos en los que un cancerbero gana puntos y lo hizo en Tudela. Siempre está a un nivel altísimo, pero en esta ocasión estuvo soberbio y le pusieron más a prueba. Nunca suelen disparar mucho a puerta en esta categoría a un equipo como el Racing, pero esta vez sí que el Tudelano presionó la portería santanderina. Crespo paró un penalti a su excompañero del Alavés, Ion Vélez, mitad conocimiento mitad intuición, y salvó al equipo con otras dos paradas geniales. Desde principio de campaña lo advertíamos: Iván Crespo es el mejor portero de la categoría. Y lo está demostrando otra temporada más.

El feo
Seguimos con los males cronificados. El Racing sigue con unos números extraordinarios a domicilio, pero sigue sufriendo en casa. Ha perdido más encuentros en su feudo que a domicilio. Los cántabros hacen los deberes, pero los otros dos rivales del Grupo I no ceden. Es cierto que leoneses y vigueses ganaron sus compromisos esta jornada, pero lo hicieron de forma agónica. Buena señal, aunque sea algo pírrico para los santanderinos. La Cultural sufrió ante un Guijuelo que lleva sin ganar desde los tiempos del blanco y negro y el Celta B venció con un gol de Borja Iglesias en el minuto 95. Ya fallaran, parece que las tendencias están cambiando como los tiempos de Dylan…

El malo
La paradoja de todas las semanas. La defensa menos goleada de la categoría sufre en exceso. Los centrales cometen errores víctimas de sacar el balón jugado y les falta contundencia en muchas acciones. Se defiende en equipo, pero la zaga racinguista sigue mostrando debilidades inexplicables, sobre todo con futbolistas de mucha experiencia. En el Ciudad de Tudela ningún jugador del Racing fue amonestado con cartulina amarilla… Llamativo. En muchas acciones faltó esa agresividad tan necesaria en la categoría. Hasta el penalti fue una entrada suave, una caricia inocente y prohibida de un Jagoba Beobide todavía inmerso en los preliminares.

Fran Díez

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