miércoles, 1 de marzo de 2017

John Clarkson: el Piterman escocés


A John Clarkson le apodan el Piterman de los modestos. No es un apelativo muy acertado, aunque resulta mediático y resultón. Desgraciadamente al ucraniano-estadounidense le conocimos bien en Santander y llegó a sentarse en banquillos de Primera División, en el Racing y en el Alavés, e incluso alcanzó objetivos deportivos notables antes de sumir en el caos a las dos instituciones con métodos heterodoxos y polémicos. El perfil del empresario escocés, actual técnico del Tudelano, es menos controvertido, nunca ha pasado de Segunda B y, sobre todo, tiene fama de buen pagador. En lo deportivo lleva cinco partidos con los tudelanos y ha ganado tres y empatado dos. No se le puede pedir más... Además, solucionó los problemas financieros de la institución. Desde luego no es un técnico al uso.

John Reid Clarkson es uno de los personajes más peculiares que han pasado últimamente por el fútbol modesto español con una historia de película. “No soy un freaky ni un loco. Muchos empresarios ponen dinero en el fútbol en todos los países, no es algo tan extraño. En los clubes en los que he estado simplemente me he asegurado de que cobrasen los futbolistas”, asevera.

Nació en un pueblecito del interior de Escocia el 30 de septiembre de 1956 y siempre le gustó el fútbol, aunque jugó solamente como aficionado. El alcohol arruinó su posible carrera como semiprofesional de este deporte. Totalmente alcoholizado terminó durmiendo en una playa de Israel sin dinero ni futuro. Una asociación de cristianos evangelistas le rescató y comenzó a encargarse del cuidado de personas dependientes... Actualmente tiene siete residencias en Inglaterra especializadas en la atención a mayores, autistas y personas con dificultades. No tiene problemas económicos.

Ya mayor y con una salud delicada por los estragos de su juventud loca decidió venirse a vivir con su mujer a la costa mediterránea como muchos otros británicos en busca de un clima mejor. Un constructor que estaba realizando unas obras en su casa vio varias fotos de Clarkson como futbolista y algunos trofeos así que le pidió ayuda para el club del que era directivo, el Benissa, un equipo de Preferente. El escocés residía en esa localidad alicantina… Mordió la manzana de Eva, o el balón. Era la temporada 2009/2010 y se convirtió en manager general, salvaron la categoría y la temporada siguiente el equipo quedó campeón. Se quedó sin ascenso a Tercera por muy poco. El club desapareció, pero no por su culpa.

La campaña siguiente tomó las riendas del Crevillente en el Grupo VI de Tercera División. Consiguió la permanencia en la categoría y ganó la Copa Federación en la fase autonómica… Hasta alcanzó los octavos de final de la fase nacional. El gusanillo del fútbol le había dado fuerte. Dirigiendo al Catarroja logró ganar el grupo valenciano de Tercera y estuvo a punto de ascender a Segunda División B en la última ronda de la fase de ascenso en junio de 2012... Fue el Tudelano el que les apeó del éxito y fue en esa eliminatoria cuando trabó cierta relación con la institución navarra.

Con el Ontinyent logró una permanencia en la categoría de bronce en la última jornada después de salvar al club de la ruina e intentó lo mismo con el Avilés, con una inversión todavía más importante. En el club asturiano se dejó más de 400.000 euros y perdió la categoría en la promoción de permanencia. "Creo que le engañaron vilmente, pero cumplió con su palabra hasta el último momento y no habló mal de nadie. Demostró tener mucha personalidad y entereza en una situación muy complicada”, recuerda Jose Sietes, que vivió de cerca su desembarco en Asturias.


En Tudela es la primera vez en la que se puede sentarse en el banquillo de manera oficial. Su título de entrenador es de Irlanda y ya ha conseguido homologarlo. Apenas chapurrea algo de español, su gran problema a la hora de dirigir el vestuario.

"Es una persona peculiar con unas ganas enormes de ser entrenador. En Avilés llegó para hacerse cargo del club como gestor, pero no tardó en coger las riendas del equipo en lo deportivo, aunque entonces no tenía título, pero dirigía los entrenamientos y los partidos con ficha de delegado", rememora Sietes. "Ojalá todos los que llegan al mundo del fútbol sean honestos como él, con sus pros y sus contras como todos, es una persona seria y lo que promete lo cumple. En Avilés perdió casi medio millón de euros para sanear el club y pagó a todo el mundo. Deportivamente no le salió bien por el descenso, pero no todos los que llegan a un club prometiendo dinero cumplen la promesa o incluso hacen todo lo contrario y se lo llevan", explica el exfutbolista del Racing.

Sietes tiene una buena percepción de Clarkson en lo personal: “En lo deportivo no le puedo valorar, pero es una persona muy noble, habla muy poco español y claro, con el aspecto un poco regordete y la nariz roja no da imagen de entrenador pero ahora tiene su título y estoy seguro de que algo habrá aprendido en estos años".


Al Tudelano le ahogaba una deuda con la Hacienda foral de Navarra de unos 180.000 euros desde la temporada pasada. Diferentes interpretaciones de la normativa. Clarkson ha solucionado el problema de liquidez aportando unos 50.000 euros con patrocinadores. La próxima campaña pondrá 100.000. No cobra por su trabajo como entrenador, pero si asciende a Segunda División recuperará el dinero invertido. En el Avilés reconoce haber perdido más de 400.000 euros, en parte de su bolsillo y en parte de patrocinadores ingleses y de la India. Al presidente del CD Tudelano, Javier Miranda, le gusta resaltar que el escocés "no compra el club" e incluso acuñó el término de "esponsorización técnica".


En una entrevista en el diario As Clarkson decía sentirse molesto con los comentarios de que pagaba por sentarse en los banquillos: “No pongo yo el dinero es gente de la India y de Inglaterra a los que conozco, que ya invirtieron conmigo en el Avilés. Por eso no me gusta que se diga que pago por entrenar. Mi banco en Inglaterra, el Banco Santander, acordó una condición conmigo: ‘No hay dinero para el fútbol español’ (risas)”. Y es que el fútbol modesto español le ha salido ya muy caro. Ahora el Tudelano recibe a un histórico Racing a seis puntos de la fase de ascenso.

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