lunes, 17 de abril de 2017

El récord de los 88 puntos


Desde que las victorias valen tres puntos en Segunda División B cinco clubes lograron la cifra de los 82 puntos. Un récord que se superará esta temporada con seguridad, pero antes de esa temporada 95/96 en la que se premió con un punto más el triunfo hubo otros equipos que sí habrían roto el techo de los 82 puntos si aplicamos la normativa actual de puntuación.

El récord absoluto lo tendría el Alavés que entrenaba Txutxi Aranguren en la campaña 94/95. La escuadra vitoriana se marchó hasta los 88 puntos con 27 triunfos, siete empates y cuatro derrotas. Anotaron 91 goles en 38 jornadas y encajaron 26. Nadie ha ganado su grupo con tanta solvencia numérica, aunque el Alavés solamente aventajó en seis puntos al Numancia. Un joven Iván Campo, con 20 años, actuaba en el centro de la defensa del conjunto Babazorro. Castillejo, que había jugado en Primera militando en el Osasuna, con 21 goles fue su máximo goleador.

Quizá aquel grupo en el que militó el Alavés no era muy potente. Numancia, Sestao, que también subió a Segunda, y el Beasaín acompañaron a los vitorianos a la fase de ascenso. La Gimnástica de Torrelavega quedó decimoséptima y descendió. Hubo cuatro filiales en el grupo: Logroñés B, Zaragoza B, Osasuna B y Real Sociedad B. El colista fue el modesto Hullera que solamente obtuvo 17 puntos con cuatro victorias y nueve empates. El Alavés ascendió superando en la liguilla a Las Palmas, Gramanet y Real Jaén. En esa fase final no lo tuvo fácil, pero demostró ser un equipo extraordinario.

El Albacete logró 87 puntos en la temporada 89/90 en el Grupo III con 27 triunfos, seis empates y cinco encuentros perdidos. El conjunto manchego estaba entrenado por Benito Floro y ascendió directamente como campeón. No había entonces promoción, todo un lujo.


Otros dos equipos hubiesen sumado 85 puntos si les otorgamos tres puntos por victoria: el Bilbao Athletic en dos ocasiones (82/83 y 88/89) y el Eibar en la temporada 87/88. El filial bilbaíno ascendió directamente sin liguilla en la 88/89 con Iñaki Sáez en el banquillo y Jesús Merino en el centro de la zaga. En la plantilla del filial de los Leones había jugadores como Eskurza, Aguirretxu, Urrutia o Ander Garitano. En la temporada 82/83 el Bilbao Athletic marcó 91 goles en 38 jornadas y también logró el ascenso directo como campeón. El primer equipo ganó la Liga y el filial obtuvo el ascenso a Segunda con un equipazo que contaba con los hermanos Salinas y Andrinua. La temporada siguiente se proclamó subcampeón de Segunda por detrás del Castilla de la Quinta del Buitre y estuvo muy cerca de quedar primero. Julio Salinas fue Pichichi de Segunda B y repitió galardón en Segunda a la campaña siguiente.


El Eibar de la temporada 87/88, la primera campaña con 80 equipos en Segunda División B, ascendió como campeón directo. No había entonces liguilla ni promoción y se mantuvo 18 temporadas en la categoría de plata posteriormente. Era ya ese equipo armero rocoso con Alfonso Barasoain en el banquillo y una base de jugadores que estuvieron muchos años en Segunda.

Y otros dos conjuntos hubiesen llegado a los 84 puntos con tres puntos por victoria en la división de bronce del fútbol español: el Alavés de la 93/94 y el Levante de la 88/89. Los valencianos, entrenados por Roberto Álvarez, subieron directamente como campeones de grupo.

Peor es el caso de los vitorianos, que perdieron solamente dos partidos de la fase regular, aunque empataron 12 y ganaron 24 aquella campaña con Irulegui como entrenador. Curiosamente es el único caso de un registro tan positivo que no tiene el premio del ascenso. Siempre hay excepciones. El Alavés quedó tercero de su grupo de liguilla, que ganó el Getafe. El Figueres fue segundo y el Recreativo, cuarto. Los vascos empataban demasiado y comenzaron la liguilla con dos empates que les lastraron demasiado… Esa campaña ascendieron tres clubes del Grupo I: UD Salamanca, Getafe y Ourense.

En la actual campaña Celta B y Racing podrían superar ese récord ficticio de los 88 puntos, en realidad el computo oficial del Alavés en la temporada 94/95 fue solamente de 61 con dos puntos por victoria, pero gallegos y cántabros tendrían que ganar los cuatro partidos que les restan para alcanzar los 89. Un registro alucinante en cualquier caso. Lo de los 91 goles a favor no está ya al alcance de los vigueses, que llevan "solamente" 68, pero los cántabros sí que parece que acabarán con menos tantos en contra que un Alavés de récord. El Alavés de los 88 puntos.

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