martes, 6 de junio de 2017

No hay victorias imposibles


La madrugada del seis de junio de hace cinco años falleció Manolo Preciado, un cántabro capaz de transmitir lo que es la superación en la vida y el deporte. El técnico de El Astillero no se hubiera venido abajo con el 2-0 cosechado en Villanueva de la Serena.

Manolo Preciado siempre supo mantener ese halo de optimismo, pese a todos los reveses que le dio la vida en lo personal, que fueron muchos, y en lo deportivo, que también tuvo algunos.

Su ya famoso “mañana saldrá el sol” esta semana está más presente que nunca y es más aplicable también que en otros momentos al racinguismo. También otra de sus frases: "Ni ahora somos el Bayern Leverkusen ni antes éramos la última mierda que cagó Pilatos". La soltó entrenando al Sporting, aunque era una expresión muy suya que también usó en Santander. Este Racing de los récords en Segunda B todavía no ha escrito la última palabra en el terreno de juego ni está ya enterrado.

En el deporte de competición hay que creer y siempre hay sorpresas e imprevistos. Remontadas imposibles y guiones con mil giros. "Por eso existen las casas de apuestas", decía hace pocas semanas Ángel Viadero.

Precisamente en la última temporada de Manolo Preciado en el banquillo del Racing, en la temporada 2005/2006,  se logró una gesta que parecía imposible. Con todo el contra el entrenador cántabro mantuvo la fe.

El Racing se presentaba en el Santiago Bernabeú en la jornada 17 con nada menos que cuatro bajas por sanción. En el anterior encuentro habían empatado a uno en Santander con el Málaga y habían visto la roja Pinillos, Vitolo y Aganzo. Además Casquero vio la quinta cartulina amarilla y había alguna baja por lesión.

Con tantas ausencias todo el mundo le decía a Manolo Preciado que era imposible no ya ganar o empatar sino que el conjunto santanderino no saliera goleado. Y el técnico se enfadaba, con razón, y aseguraba que su equipo iba a vencer en el Bernabeú.

Los canteranos Raúl Martín, Matabuena y Antonio Tomás fueron titulares. En el banquillo estaban Chema Mato, Juanjo o Trevi. En el Real Madrid había estrellas para dar y tomar: Casillas, Sergio Ramos, Helguera, Roberto Carlos, Zidane, Beckham, Ronaldo o Robinho.

Dieron lo mismo los nombres o los millones. En el minuto 27 el Racing ya ganaba 0-2 con goles de Ayoze y Melo. El brasileño Ronaldo recortó distancias en el 67, pero los cántabros sumaron tres puntos.


Preciado dio una lección aquel día, incluida la que recibió un conocido comunicador regional que le había augurado un doloroso naufragio en el Bernabéu y que esa misma noche se cruzó con el entrenador en un local de hostelería madrileño para darle la enhorabuena... El técnico que no se le callaba nunca le respondió lo que pensaba. Preciado no acabó la temporada y Nando Yosu sumó una nueva salvación milagrosa en un vestuario repleto de problemas, era aquel de los hermanos Dalmat, Pinilla, Marqués o Melo.

No hay imposibles. No lo es un 4-1, el Racing se lo remontó al Barcelona en Copa en la temporada 49/50, así que mucho menos un 2-0 ante el Villanovense.

3 comentarios:

  1. Pero este domingo no habrá canteranos (que sientan la camiseta) en el césped, de los 16 que iniciaron la pretemporada sólo quedan 2 en el banquillo y últimamente ni tan siquiera salen a calentar durante el partido.Son otros tiempos.

    ResponderEliminar
  2. Eso ahora da un poco igual...

    ResponderEliminar
  3. O no da lo mismo, a mi me quedara una gran duda si por desgracia al final no conseguimos el ascenso, de que hubiese pasado si hubieran jugado canteranos que vivan el Racing y que esten locos por demostrar cosas en su casa y no con tanto crack fichado. Que estamos en 2B y no jugamos en el Bernabeu. ( que es muy penoso, que no se nos olvide )
    Claro tienes razón, esperamos a terminar la " traca " para hacer como todos los años, quejarnos de los 16 fichajes, del dineral que nos hemos gastado, etc,etc.

    ResponderEliminar