miércoles, 12 de julio de 2017

Invasión de filiales en 2ªB


En torno a un 26% de los equipos de la Segunda División B son filiales o mantienen algún tipo de acuerdo con clubes de superior categoría. La división de bronce del fútbol español se ha convertido en una liga de filiales o va camino de ello campaña tras campaña.

Detrás de esta invasión paulatina del escalón previo al fútbol profesional no está ningún afán formativo de la base sino el dinero. Las escuadras B buscan con una inversión relativamente pequeña dar el pelotazo de alcanzar la LFP y su maná monetario en forma de derechos televisivos. Se invierte aproximadamente un millón con la esperanza de lograr nueve veces más… Esos nueve millones de media, lo que percibirán los clubes en Segunda esta temporada vía derechos de televisión, son una golosa zanahoria.

La formación de futbolistas jóvenes parece incluso haber quedado aparcada. No es extraño ya ver a jugadores veteranos compitiendo en filiales que pelean por el ascenso. El Barcelona B ascendió con Perea, 26 años, o el Valencia Mestalla estuvo a punto de hacerlo con Ariday y Araujo, con 28 años cada uno. Algo impensable hace unas décadas y de alguna forma antinatura respecto a lo que significa un filial. Impera la moda de invertir en talento de otras canteras para tratar de ascender y repasando las plantillas se observa a jugadores que van pasando de filial en filial. El concepto de canterano del territorio propio es una especie en extinción. Un club de 2ªB no puede competir con otro de Primera que quiere armar un segundo conjunto competitivo. Un millón o dos en la élite del fútbol no es nada. El Barça pagó por el traspaso del brasileño Marlon, defensa de su filial, 4,5 millones de euros esta temporada, una cantidad que supera a la mayoría de los presupuestos de la categoría de bronce.



Cada vez hay más voces que claman por una reforma de esta división o incluso con la posibilidad de que se cree una competición ex profeso para sub-23. También hay opiniones radicalmente opuestas. El seleccionador de la Sub-21, Albert Celades, considera muy positivo que los jóvenes se fogueen en una categoría como la Segunda B: “En otros países las ligas de filiales no son tan competitivas y eso hace que el salto al profesionalismo sea complicado. Aquí la mayoría de los filiales están en Segunda B y los niños están obligados a jugar contra hombres. Eso curte. En el aspecto competitivo da una ventaja. La mayoría de los sub-21 han pasado por Segunda B o por Segunda. La criba es dura. Los chavales están en sus canteras muy protegidos y les viene bien contrastarse con la realidad del fútbol profesional. Ahí se acaba lo de: ‘¡Venga, va, mañana, venga, va, mañana...!’. El profesionalismo es ya”. Esto era lo que argumentaba el técnico catalán al diario El País este verano.

Los jóvenes aprenden en la categoría de bronce, pero a los clubes como el Racing, Hércules o el Murcia que luchan por recuperar su estatus en el fútbol español o por la supervivencia de la institución les da igual la formación en otros filiales, que en muchos casos pagan más por jugadores conscientes de que nunca llegarán a su primera plantilla o que ya han agotado su ciclo de aprendizaje. Son filiales mentirosos con presupuestos que superan de largo el millón y medio de euros y repletos de futbolistas muy rodados en Segunda y 2ªB pretendiendo el ascenso a toda costa.


Con este panorama nos encontramos en la temporada 17/18 con unos 20 equipos filiales, uno de los cuatro grupos completo. Y eso como mínimo ya que muchos otros clubes ejercen como filiales gracias a diferentes convenios. Las dos plazas que quedaron disponibles por deudas se completaron por dos equipos dependientes y un tercero, el Mallorca B, perdió la categoría arrastrado por el descenso de su equipo nodriza. Fueron muchos los filiales que tratarán de comprar su plaza en la división de bronce: Espanyol B, Levante B, Alavés B, Málaga B… Todos quieren estar en 2ªB.

Ahora por lo menos ya no es una exigencia federativa repetir el nombre del primer equipo seguido de una B, por lo que al menos se engaña a los sentidos… El Deportivo ha recupero el nombre del Fabril para su filial esta temporada. Un camino que irán siguiendo otros clubes.


En el Grupo I competirán cinco filiales: Celta B, Deportivo Fabril, Atlético de Madrid B, Real Madrid Castilla y Valladolid B. Además otros dos equipos son prácticamente filiales, el recién ascendido de rebote, el Cerceda, ejercerá de equipo convenido del Lugo como fue el Somozas la campaña pasada, y el Coruxo tiene también su contrato de colaboración el Celta de Vigo.


En el Grupo II coincidirán cinco filiales: el Osasuna B, Sporting B, Bilbao Athletic, CD Vitoria –filial del Eibar desde hace tres años tras la desaparición del Eibar B– y Real Sociedad B. Además hay que contar a varios clubes vascos que son clubes convenidos con el Athletic, que tiene acuerdo con hasta 130 entidades, entre ellas varios clubes que militan en Segunda B esta temporada. El Barakaldo, Arenas o el Gernika tienen un acuerdo de colaboración con el Athletic. El Amorebieta y el Leioa querían renegociar su acuerdo con los leones este verano, que básicamente se limita a unos 25.000 euros anuales y algunas otras ventajas

En el Grupo III militarán el Deportivo Aragón –filial del Zaragoza–, Peralada –filial del Girona–, Valencia Mestalla y Villarreal B. Además, el Llagostera estrena convenio de filial con el Valencia. El club de Girona pudo convertirse en una especie de Barça C y ha terminado firmando un acuerdo con la entidad che para ejercer como escuela de talento valencianista en Cataluña. Es un acuerdo de colaboración sobre todo destinado a la formación en la base, algo similar a lo que representa ser un conjunto B o C que ha permitido al club de Oriol Alsina seguir con vida. En el Grupo IV habrá cuatro filiales clásicos: Las Palmas Atlético, Betis B, Córdoba B y Granada B.

En total serían en torno a 20 o 21 clubes, más todavía si contamos a equipos convenidos con mayor  o menor vinculación. Al final, muchos modestos tienen el apoyo de los grandes o lo buscan para funcionar como filiales encubiertos. Poco tiene que ver esta Segunda B con la de hace una décadas y tampoco el baile de jugadores de una cantera a otra. El canterano de casa es una rara avis.

Fran Díez

3 comentarios:

  1. Entiendo que lo que le está ocurriendo al Racing con la cantera sea algo bastante general el el fútbol actual, pero por lo menos que no nos engañen a los aficionados ni mucho menos a los chavales vendiendonos que el proyecto que cada año empieza se va a contar con la cantera.
    Se marcha Josemi, con Javi Cobo salen mal, ya han medio jodido ( con perdón por la expresión) a Alberto. A Sergio y a Gándara les están haciendo desaparecer poco a poco y se morirán en el olvido.
    Resumiendo, los unos que se van y a los otros ( creo que porque no pueden irse ) los acaban destrozando porque los quieren de relleno y para que estén " de cara a la galería " nada mas.
    Que triste y nosotros que lo permitimos.

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  2. El año pasado se contó con la cantera como nunca, bien es cierto que tras las lesiones de Granero y César Díaz. ¿Y qué sucedió? Entre noviembre y diciembre el equipo perdió el liderato y su juego fue deficiente con Gándara, Alberto, Sergio, Laro, Camus, Cobo y Somavilla jugando unos más que otros. Se mejoró, y mucho, gracias a los fichajes de enero. Esa es la realidad. Si la cantera del Madrid o del Athletic o de la Real no sirven para subir a Segunda, ¿cómo va a valer la del Racing? Entiendo que la cantera debe ser cuidada y mimada, para que, en casos puntuales, como el de Óscar, o Cobo, se produzcan saltos al primer equipo, pero no podemos pretender que el Racing ascienda con cinco o seis chicos de la cantera siendo titulares.

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  3. Juan Carlos, respeto tu opinión pero no la comparto. Entre Javi Cobo y Sergio, si sumas sus minutos ( quitando los de fase ) han cubierto una de las dos plazas del centro del campo esta temporada ( el otro puesto lo cubrio Alvaro Peña ) y son los que se puede decir que han cubierto ese puesto para conseguir los 86 puntos de liga regular. Y tienes que tener en cuenta que han conseguido muchos de esos puntos jugando sin Abdon, sin Jara, sin Julen, sin Granero, sin Beobide etc.
    Y se te ha pasado por alto Gándara, que ha cumplido con creces cuando ha sido necesario, además de ser posiblemente el mejor jugador del Racing en ambos partidos contra el Barcelona.
    Y todo esto sin la continuidad, ni confianza que han tenido otros jugadores, que en muchas fases de la Liga han jugado lo hiciesen mejor o peor, jugaban siempre, incluso lesionados.
    En cuanto a lo de conseguir el ascenso, en la fase han estado todos los jugadores experimentados que han querido desde el club y yo personalmente no he visto esa mejoría que dices.
    ( Guijuelo, Villanovense, Barça ).

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