martes, 12 de septiembre de 2017

Motivos del descontento


Analizamos el malestar en torno al racinguismo ocasionado sobre todo por los malos resultados en el arranque de la temporada. Resumimos esta crisis del club en diez motivos:

Los reiterados fracasos deportivos
Por primera vez en la historia el Racing “tripite” curso en el tercer peldaño del fútbol español una situación muy difícil de digerir para todos. Han sido dos intentos fracasados de ascender a los que habría que añadir el descenso de Segunda División. Una pérdida de categoría que en gran parte se gestó con la destitución de Paco Fernández y el fichaje de Pedro Munitis. La dirección deportiva, el punto fuerte que se le presuponía al grupo de Manolo Higuera y Víctor Diego, ha sido de momento su talón de Aquiles. Las debacles ante el Reus y el Barcelona B están todavía muy presentes.


La eliminación copera
Aunque ha sido frecuente en la historia del Racing caer a las primeras de cambio en la Copa del Rey lo cierto es que ha sido un varapalo para la moral de los aficionados la derrota en Sarriena y cómo se produjo. El conjunto de Ángel Viadero tiró por la borda la eliminatoria jugando ante un rival con dos hombres menos y encajando un gol en el minuto 89 en una jugada a balón parado… Es uno de los partidos que calienta mucho a un entorno, ocurrió también con la debacle en San Lorenzo ante el Laredo hace tres campañas. La 2ªB da pocas alegrías y con esta competición la hinchada puede fantasear con medirse a un rival de Primera, algo que no es tan extraño y que se pudo vivir la temporada pasada con la visita al nuevo San Mamés.


Mal arranque liguero
Dos victorias y dos derrotas, seis puntos. No es el peor arranque liguero de las últimas cinco temporadas ni mucho menos, pero caer en casa ante un rival directo y el varapalo en Gijón ante un filial recién ascendido de Tercera han encendido todas las alarmas. Esto es fútbol, es pasión y se pasa del todo a la nada en un partido. Tres derrotas consecutivas, incluyendo la Copa, sacan a relucir las críticas más ácidas. Hubo pitos ante el Mirandés en El Sardinero y gritos de ira de los aficionados desplazados a El Molinón. Cuando estás obligado a ganar y no lo haces lo normal es que ocurra esto.

La política de cantera
Se intenta vender al exterior que el Racing es un club de cantera, pero se han fichado un sinfín de jugadores desde la liberación del club con escaso éxito mientras que a los canteranos se les dan minutos residuales y eso si tienen la suerte de jugar. Algunas promesas del club se han ido y al que se ha vendido como la joya de la corona de la cantera, Pau Miguelez, se le ha renovado el contrato aunque sin oportunidades en la primera plantilla. Que juegue Córcoles por Gándara o que Javi Cobo o Sergio no cuenten ni cuando lo hacen bien es algo que se percibe de manera muy negativa en la grada. La salida de Camus en una plantilla escasa en defensa fue la guinda.

Altas y bajas
Han llegado jugadores muy veteranos dentro de un proceso de cantabrización de la plantilla. Todo ellos contaban con un pasado anterior en el club y algunos casos como el de Juanjo o Álex no tenían precisamente una buena relación con sectores de la afición. La polémica estaba servida incluso antes de que se volvieran a poner la camiseta del Racing. El rendimiento de los nuevos no está siendo descollante todavía y a eso se suma que se han ido futbolistas que sí eran del agrado de la grada y que triunfan ahora en otros clubes de la categoría. El ejemplo paradigmático es Abdón Prats, aunque el Racing no tenía opciones ni económicas ni sentimentales de retener al mallorquín, que optó por volver a casa.


Pachín
La figura del director deportivo en 2ªB ha generado mucho debate entre los aficionados ya que en la mayoría de los equipos de la categoría es un cargo que no existe. Viadero ejerció esa función con acierto la temporada pasada, aunque desde el club se quiere ir dotando a la institución de cierta estructura y profesionalizar todas las aéreas. El mal arranque deportivo de la temporada y el poco rendimiento de los fichajes ha puesto en el disparadero al asturiano. Antonio Martínez Pachín se está llevando buena parte de los palos, aunque ni todos los fichajes son suyos ni es el máximo responsable de que los resultados no lleguen. En la designación de otros cargos del organigrama del club también ha habido revuelto: el director general de Murcia, el cambio de Estaban Torre por Moratón en el B o la designación de Ezequiel Loza para dirigir la base, más entrenador que coordinador.


El desgaste de Viadero
El puesto de entrenador conlleva un desgaste público tremendo, mayor todavía si además es una persona de la tierra. Ángel Viadero entró con buen pie y terminó con la división en la grada que había ocasionado la labor de Munitis, pero su crédito parece haberse reducido por diferentes motivos. Gran parte de la afición crítica ahora sus decisiones o llegan a pitar sus cambios.


El estilo de juego
El Racing de esta temporada parece que quiere jugar más el balón desde atrás y abusar menos del juego directo, que ha cambiado su estilo de juego y planteamiento de los partidos. Es algo que el propio entrenador ha desmentido reiteradamente y que achaca simplemente a la presencia de jugadores de otras características como Quique Rivero. Por otro lado, crece entre los aficionados la idea de que a Viadero le obligan a esta revisión de su estilo desde arriba, tanto el director deportivo como el presidente. Este concepto lo niegan todos, pero esa variación de la filosofía de juego de momento no ha se ha plasmando en buenos resultados ni parece muy adecuada para lo que se encuentra el Racing en el Grupo II. ¿A qué juega este Racing? Se ha sembrado la duda después de quedarse tan cerca del ascenso la temporada anterior.

Errores defensivos
La defensa menos goleada de la temporada pasada ha sido remozada casi por completo porque cometía errores de bulto en cada partido… Pero esos fallos siguen presentes. El lateral izquierdo sigue sin recambio y todos tienen la percepción de que se ha cambiado para seguir igual… O peor. La solides e intensidad que se presumía en un Racing solvente se ha desvanecido… Los seguidores cántabros pueden sobrellevar el mal juego, pero no la falta de entrega o contundencia.

Redes sociales
En el siglo XXI el entorno de un club de fútbol se magnífica hasta el extremo. La polémica de las nuevas normas de la fotografía infantil con el once titular, rápidamente corregida por el club, las tarifas de los abonos para los menores, horarios de taquillas, un retraso en la instalación de los videomarcadores o una felicitación en Twitter… Todo puede originar una polémica enorme que crece como una bola de nieve, sobre todo cuando los resultados deportivos no acompañan. Y se van acumulando: el bajorrelieve de Nando Yosu, la prohibición de acceder con paraguas,.. Pequeñas medidas impopulares que hacen que el abonado no se sienta tan identificado con la gestión a la que se la achaca falta de autocrítica. La dirección de un club, al igual que un entrenador, también sufre ese desgaste público.

Con este caldo de cultivo el Racing 2017/2018 vive su primera crisis. De momento, no hay ningún tipo de inquietud ni previsión de cambios, salvo seguir trabajando para revertir la situación. Ganar en Leioa el domingo y vencer a la Peña Sport en El Sardinero con los famosos videomarcadores en funcionamiento… Queda mucha competición para ir retomando la confianza de los racinguistas, a los que sobre todo les gusta ser escuchados.

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