martes, 3 de octubre de 2017

La falta de gol


El Racing ha marcado ocho goles en siete partidos, los mismos que el líder del Grupo II, el Mirandés, y tres más que el segundo, el Burgos.


Analizado así parece que todo va bien, pero otros siete equipos del grupo han marcado más que los santanderinos y algunos son muy modestos: Sporting B (16), Bilbao Athletic (12), Barakaldo (9), Real Sociedad B (9), Leioa (9), Arenas (9) y Amorebieta (9). Otras dos escuadras han marcado también ocho goles: UD Logroñés y CD Vitoria. Ocho tantos no parecen muchos goles para un club que juega a campeón en Segunda B. Peor todavía han sido las ocasiones generadas, muy escasas incluso ante rivales muy inferiores en El Sardinero como el Arenas o la Peña Sport. El técnico ya se refiere a acercamientos ante la ausencia de disparos a puerta u ocasiones de gol.

Otros gallitos de la categoría sí que han mostrado su poder goleador, por ejemplo el Elche lleva 18 goles y el Mallorca, 12, con cuatro tantos del añorado Abdón Prats.

La temporada pasada en la séptima jornada el Racing había anotado 10 goles, pero tenía 19 puntos y el liderato en su haber. Seis puntos más que en esta campaña con dos dianas más. En ese arranque brillante del conjunto de Ángel Viadero se rentabilizaban muy bien los goles, aunque también existía cierto problema para marcar.

Es lastre ofensivo venía en gran parte generado por los mismos motivos que en esta campaña. Unos problemas que no se contemplaron como tales y por eso no se les ha puesto remedio. Siempre se aseguró que la plantilla estaba compensada y era la idónea, aunque posteriormente se contrató a seis futbolistas. Y se ha fichado hombre por hombre lo mismo que en la casilla de salida del proyecto inicial de Viadero.



El principal hándicap ofensivo es que Dani Aquino no es un nueve. Puede jugar de delantero centro o incluso en la banda izquierda, pero baja su rendimiento lejos de la mediapunta. Con la llegada de Abdón Prats se demostró. Actualmente alterna la media punta y la delantera con Juanjo a lo largo de los partidos. El de Ontaneda realiza ese trabajo sucio en el centro del campo con los balones aéreos, pero no tiene gol y se sacrifica en parte a Dani Aquino, que también empezó de ‘9’ la temporada anterior. La pareja no termina de acoplarse, aunque todavía es pronto.

Este Racing y el del inicio de la campaña pasada tienen dependencia extrema del murciano. De los diez goles de las siete primeras jornadas de la temporada pasada seis los marcó Dani Aquino. El resto Coulibaly, Granero, César Díaz y Samu Llorca.

De los ocho goles actuales tres los han marcado Aquino, la mitad de los que hizo la temporada pasada, dos Óscar Fernández, otro Granero, Juanjo y uno de penalti Heber. Han marcado cinco futbolistas, exactamente los mismos que la temporada anterior. Y también se han anotado dos de penalti en cada campaña.

A esa “aquinodependencia” por la poca participación goleadora de otros jugadores se suma la escasa  elaboración de juego ofensivo. El Racing se atasca en el juego estático y pierde el centro del campo. Los laterales se incorporan poco al ataque y hay nulas triangulaciones o paredes para romper las líneas rivales. Cuando se llega con verticalidad y se centra al área no hay rematadores dentro. Tampoco la estrategia o el juego a balón parado está dando frutos, un gol ante la Peña Sport.



¿Cómo varió esto la campaña anterior? Con fichajes. Santi Jara mejoró el juego a balón parado y los saques de esquina. La dependencia de gol con Dani Aquino se terminó con la llegada de un delantero goleador, Abdón Prats, 14 goles en 19 partidos. Y los cuatro tantos de Carlos Álvarez. El murciano tenía libertad y una referencia siempre por delante. Ahora mismo, con Juanjo, queda por ver cómo terminan por conjuntarse cuando el cántabro mejore su condición, pero el cántabro no es un nueve goleador.

César Díaz se ha visto muy condicionado por la lesiones en el arranque liguero y es un hombre que puede aportar también un buen número de goles… Como relevo para la delantera Viadero tiene a Matías Aquino. La campaña anterior tuvo que tirar de Goñi para cambiar a Caye Quintana. Después del mercado de invierno tenía a un delantero contrastado en la categoría como Carlos Álvarez. Diferencias considerables. Lo más caro y complicado en el mercado es fichar un delantero centro.

En el resto de la plantilla no hay grandes goleadores de otras líneas. Quique Rivero marcó cuatro goles con el Cartagena en su mejor temporada goleadora, los mismos que Granero. Regalón anotó cinco tantos una temporada en Segunda. Heber y Óscar sí deberían mejorar en esa faceta y hay jugadores que pueden ayudar con el gol, pero sobre todo el equipo necesita una referencia rematadora arriba y más mecanismos para que no se espese su juego ante rivales que se encierran atrás. De momento, falta gol... Salvo que Dani Aquino lo remedie.

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