martes, 18 de agosto de 2015

¡Qué bien canta la Gradona!


Los asientos de Preferencia Norte están desapareciendo. Pero no los están arrancando de cuajo como hasta ahora, no, los están retirando como es debido, con herramientas, uno tras otro. El aspecto que ofrecía esa zona de los Campos de Sport ofendía la vista. Esa tribuna desdentada era antiestética pero reflejaba la situación del club, económicamente moribundo, aunque lo uno no tuviese relación con lo otro. Se arrancaban asientos porque los asientos no gustaban, molestaban o qué sé yo. “Asientofobia: miedo irracional a sentarse en un campo de fútbol y odio hacia los asientos porque impiden dar saltos”. Los asientos en los grupos Ultra son como los quitamiedos con los moteros, una lacra que exterminar.

Desaparecen los asientos de Preferencia Norte. Enhorabuena. Sólo espero una cosa…que vuelvan, porque significaría que hemos vuelto al lugar que nos corresponde donde se aplican normas propias de un estadio de la élite.

La vida social de club gira entorno a la Gradona y parece que la APR se ha extinguido. ¿Dónde están las peñas? ¿Dónde están los comunicados? Bernardo Colsa se los llevó. Anteriormente, todo el protagonismo peñista era mercantil, hoy ha pasado a ser gradonil. Juventudes, algunas peñas que conforman la Gradona y para de contar, pero no de cantar, porque no me lo negarán…qué bien canta la Gradona.

¿Que hemos hecho una pretemporada paupérrima, sin defensa, sin control y sin gol? Sí, pero qué bien canta la Gradona…

¿Que el entrenador reconoce que vamos a tirar las primeras jornadas por falta de futbolistas? Vale, pero qué bien canta la Gradona…

La Gradona nos ha permitido tener un ambiente impropio de una ciudad gélida como Santander. Es innegable y es de agradecer. Canta como tocaban los violines de Fabri, a la perfección. Tener una grada de animación de esa calidad es un lujazo, y más aún en los desplazamientos. Pero el racinguismo no empieza ni acaba en la Gradona. Es un elemento más, importantísimo eso sí, pero no único. Sería un error reducir la política social a la Preferencia Norte, un error por parte del Club y por parte de la APR, que según comentan por allí tiene existencia y Presidenta.

También sería un error dejar de exigir a los jugadores. Amigo jugador que militas en este noble club, vestir la verdiblanca no te convierte en ídolo viviente del racinguismo. El año pasado especialmente, hiciera lo que hiciera el equipo, la grada iba a perdonar primero y vitorear después. Animar no está reñido con exigir. El descontento de la afición no está prohibido en los reglamentos. Aplaudir y recriminar pero sin convertirnos en una plaza odiosa como hay tantas por España. Ni buenismo, ni excesiva dureza.

Y sobre todo no dejemos de cantar, porque…qué bien canta la Gradona. 

Pierre Mahe

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