jueves, 26 de noviembre de 2015

Todo cambia para seguir casi igual


Aunque debido a su mal estado de conservación nos dé la sensación de que nada ha cambiado en El Sardinero desde su inauguración el 20 de agosto de 1988, lo cierto es que los nuevos Campos de Sport han ido experimentando una serie de pequeñas modificaciones en sus 27 años de vida. Ya contamos hace algunas semanas que el hogar del Racing pide a gritos un lavado de cara después de años sin mantenimiento... Es una cuestión espinosa que siempre elude el Ayuntamiento de Santander, aunque tiene también su responsabilidad.

La mayor parte de las reformas y mejoras en el estadio se produjeron bajo la propiedad de Santiago Díaz (1997-2004, excepto unos meses de 2003 con Piterman “al mando”). Quizá uno de los cambios más llamativo haya sido el entorno, los aledaños de los Campos de Sport. La campa de grijillo ubicada entre el estadio y el Parque Mesones se asfaltó y acondicionó como aparcamiento de coches y autobuses. De igual forma, entre el campo y el Palacio de Deportes se construyó otro aparcamiento de menores dimensiones que en los días de partido queda reservado para autoridades y prensa. Las aceras colindantes también fueron urbanizadas.



En 1997 el Racing trasladó su sede al estadio abandonando así su histórico domicilio social en el Paseo Pereda. El campo se acondiciona para acoger las oficinas en el ala oeste. Nuevos ventanales y puertas de carpintería de PVC blanco transformaron la fachada principal, con un mirador central acristalado como cerramiento del antepalco interior. Se cambiaron y abrieron nuevas puertas de accesos a oficinas, boxes, palco, vestuarios, prensa y zona mixta. También se habilitó la oficina que actualmente ocupa AUPA, la asociación de pequeños accionistas.

Ya en el interior, el palco fue ampliado en la campaña 98/99, lo que obligó a buscar una nueva ubicación a los desterrados socios que vieron desaparecer sus asientos. Se crearon dos zonas (palco presidencial y palco de honor) con butacas y circuito cerrado de televisión. Se mejoró el antepalco y la zona de prensa en la que se añadieron nuevas cabinas cerradas para los medios de comunicación.

Los bancos corridos de las preferencias este y oeste fueron sustituidos por asientos individuales de color blanco y las gradas de pie norte y sur se transformaron en preferencias también con asientos blancos individuales. Desparecieron las vallas de detrás de las porterías y se colocaron las llamadas “jaulas” en las esquinas este y oeste de preferencia sur para separar a la afición visitante. En la curva noreste se habilitó una zona para personas de movilidad reducida con accesos adecuados para las personas en silla de ruedas.



En aquella época los banquillos para los técnicos y suplentes también fueron reemplazados por cómodos butacones verdes más acordes a la máxima categoría del fútbol español, aunque actualmente están ya muy deteriorados. Más recientemente se habilitó una marquesina para el cuarto árbitro. En 1999 los antiguos marcadores colgados en las tribunas norte y sur fueron sustituidos por dos grandes pantallas, ambas flanqueadas por planchas de publicidad. Actualmente no funciona ninguno de los dos videomarcadores.




Las taquillas ubicadas en la esquina sureste se transformaron por completo. Los pequeños ventanucos de hierro abiertos en la fachada, similares a los que pueden verse en el actual local de la Asociación de Peñas, fueron sustituidos por un gran ventanal que dejaba a la vista el interior.

Posteriormente, el enorme espacio destinado a taquillas fue dividido para acoger la tienda, originalmente ubicada en el Paseo Pereda y más tarde en Jesús de Monasterio. Unos años antes, el local ubicado en la esquina noroeste había cambiado su función original de taquilla para convertirse en la sede de la Asociación de Peñas Racinguistas.

Otro cambio importante en la imagen de los Campos de Sport llegó con la colocación de una gran estructura metálica en la que se puede leer REAL RACING CLUB DE SANTANDER, SAD, seguida del escudo. Precisamente el escudo se cambió este año ya que el antiguo se encontraba muy deteriorado.



En 2008 la UEFA obligó al Racing a llevar a cabo una serie de medidas para que pudiese participar en competiciones internacionales. Por ello se adecuó la intensidad de la luz en las torretas, se remodelaron los vestuarios, el túnel de entrada al terreno de juego, la zona mixta y la sala de prensa. Las escaleras de acceso a las gradas fueron pintadas de color amarillo para mejorar la visibilidad en caso de evacuación.


En los últimos años ha sido la propia afición por cuenta propia la que ha tratado de adecentar el hogar del Racing con tres bonitas iniciativas. Una de ellas es el Salón de la Fama en el vomitorio de preferencia norte. Ha sido el primer paso de un proyecto que pretende convertir el interior completo del campo en un gran museo homenaje a 100 jugadores destacados de la historia del club. Fue sufragado con aportaciones de los aficionados bajo la gestión de la Asociación de Peñas. La curva noroeste ocupada por varias peñas sirvió para que Concanos rindiera homenaje al querido Nando Yosu con un mural con su retrato en el exterior y las paredes del interior. Y este verano La Gradona liberó de asientos la zona central de preferencia norte pintando de verde y negro su nueva grada de animación y volviendo a colocar las vallas antiavalancha. Otra de las aspiraciones de los aficionados verdiblancos, más allá del adecentamiento exterior y limpieza del campo, es ver los asientos pintados con los colores de nuestro Racing pero la actual situación económica del club y el coste de la reforma no hacen viable el proyecto.

Gerardo Aedo

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