lunes, 14 de diciembre de 2015

Una visita de trágicos antecedentes


Las visitas del Racing de Ferrol a Santander están plagadas de sucesos extraños y trágicos, así que el partido del domingo adquiere ciertos tintes paranormales y enciende todas las alarmas… Sobre todo en lo futbolístico porque se avecina un partidazo entre el líder, ya campeón del invierno de forma matemática, y el gran aspirante a serlo cuando finalice la fase regular.

El Racing de Ferrol era el equipo que tenía que jugar en Santander el 16 de febrero de 1941. Un día antes la ciudad fue pasto de las llamas y quedó devastada, aunque solamente hubo una víctima mortal, un bombero. Por supuesto, el encuentro entre ambos Racing se aplazó. No era para menos. Ardieron unos 400 edificios, en torno a dos mil viviendas y el daño material, económico y moral fue brutal. Todo el centro histórico de Santander despareció para siempre. Curiosamente, la Copa emparejó a los dos clubes meses después y por única vez en la historia del fútbol español se acordó que el encuentro sirviera para las dos competiciones. Terminó con empate a uno en Segunda División, ya sin servir para nada, y tampoco valió de mucho en la competición del KO… En el partido de vuelta ganaron 5-0 los gallegos y pasaron de ronda. No hubo ascenso aquella desgraciada campaña.

El 8 de diciembre de 1946 se derrumbó una balaustrada de ladrillos de los viejos Campos de Sport y varios aficionados se precipitaron al suelo. Afortunadamente, todos resultaron ilesos. Y sí, en el césped se enfrentaban los dos equipos denominados Racing más importantes del fútbol español. No ha sido el único suceso extraño. El 4 de septiembre de 1949 estuvo a punto de producirse una tragedia a causa de una galerna también en un choque ante los ferrolanos. Un día veraniego se transformó casi de repente en algo infernal. Lluvia, granizo y vientos huracanados. La tribuna norte salió volando como una cometa y milagrosamente no hubo ningún herido de gravedad. Los aficionados, asustados por los crujidos de la techumbre, habían huido al centro del césped.

Tanto incidente es algo bastante llamativo, aunque en realidad ambas escuadras se han enfrentado en muchas otras ocasiones sin que haya sucedido ningún otro suceso. El Racing de Ferrol ha visitado Santander en 22 ocasiones, sin contar como dos ese encuentro de valor doble de Copa y Liga. La última visita del Racing de Ferrol, en la temporada 2013/2014, terminó con triunfo local, 1-0, y sin ningún otro accidente. Los gallegos han empatado en cinco ocasiones y perdido 14 veces. Solamente han ganado tres partidos en Santander con un balance claramente a favor de los cántabros: 46 goles a favor con 15 en contra.

Contra el Racing de Ferrol siempre pasan cosas raras y no solamente relacionadas con la meteorología o las desgracias de sucesos. En 1952 se disputó un extraño partido en la fase de permanencia de Primera División que terminó con el escandaloso resultado de 10-0 a favor de los locales. Era el último partido en casa de la liguilla de promoción, que incluía equipos de las dos primeras categorías, y el Racing ya tenía pie y medio en Segunda. Pese a todo, el conjunto santanderino se desahogó con aquella goleada... Pero los milagros existen y unas semanas después el Mestalla, ya ascendido a Primera y primer clasificado de la liguilla, no pudo conseguir un estadio propio y finalmente tuvo que renunciar al ascenso a la máxima categoría. El Real Racing Club ocupó su puesto y logró una permanencia en los despachos, que no es algo del siglo XXI ni mucho menos, en un verano bastante loco en ese aspecto.

Ojalá que el domingo 20 de diciembre a partir de las cinco de la tarde no haya que lamentar ningún acontecimiento desastroso, ni extradeportivo ni en el césped. No será un encuentro fácil para los locales. Quizá la mayor desgracia que pueda suceder el domingo sean las elecciones generales, gane quien gane, este país tiene pinta de ingobernable… ¡Munitis presidente!

Fran Díez

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