martes, 23 de febrero de 2016

Triste cumpleaños para el Racing


Es un cumpleaños triste para el Racing. Muy triste. Posiblemente uno de los más melancólicos de su historia. No hay ni 103 velas para soplar y de la tarta ni hablamos. Ni está el racinguismo para fiestas, pasacalles o celebraciones. Su vida pende de un hilo.

Se nos ha ido Nando Yosu, uno de los grandes referentes que ha tenido la institución y ahora mismo el viejo Racing está conectado a una máquina de respiración artificial. Sigue viviendo, pero cuidado que no puede estar así mucho tiempo. O el cirujano Gobierno de Cantabria opera para salvar al club o se muere... Y el Ejecutivo cántabro ha pasado la pelota a la oposición: el acuerdo deberá refrendarse en el Parlamento. Eso quiere decir que necesitaría los votos a favor o la abstención de una de estas tres formaciones políticas: Partido Popular, Ciudadanos o Podemos. A día de hoy, el club de fútbol no cuenta con ninguno de esos apoyos.

El anciano de 103 años está agonizante. Como dijo en una ocasión Manuel Huerta cuando presidió el club: "No me gusta la orina del enfermo". La orina del Racing tiene sangre y los órganos del club están a punto de sufrir un fallo multiorgánico. La situación actual del Racing es crítica. Y no es un farol. Ya hace unos días publicábamos que la temida palabra de liquidación volvía a escucharse en el seno del club.

El consejo de administración del Racing no tiene claro cuánto tiempo podrá aguantar así... O quién pagará el autobús a Pontevedra. Los dirigentes de la institución contaban con tener resuelto este mes el acuerdo de patrocinio con el gobierno y así desbloquear el embargo total de la Agencia tributaria y poder cobrar el dinero que le queda pendiente en la Liga de Fútbol Profesional, más de dos millones de euros. Gran parte iría también para Hacienda.

Los aficionados debaten sobre si es posible que la plantilla que entrena Pedro Munitis pueda ser o no campeona de grupo. Debaten sobre las opciones de ascenso o sobre si los abonados deberían pagar o no entrada en los partidos de la fase de ascenso... Son debates estériles. Ahora mismo el club no tiene para pagar los viajes, no tiene un euro. Solamente deudas. ¿Cuántas semanas podrá aguantar así el Racing? Pues nadie lo tiene claro, pero poco. Si dejan de pagar las nóminas de los futbolistas, ahora mismo están al día, durante tres meses quedarían libres y alguno de ellos podría optar por macharse. Se tirarían a la basura las opciones deportivas que quedan para ascender.

Todo eso está parado. Incluso peor que antes. No hay otra opción. El Racing se ha encontrado en medio de una partida de ajedrez política, con movimientos muy lentos, pendiente de elecciones nacionales, pactos regionales o luchas intestinas dentro de formaciones políticas.

En agosto del año pasado el consejo de Gobierno aprobó una declaración de intenciones, una voluntad de apoyar al Racing a través de un convenio de patrocinio. El gobierno no tenía que poner un euro en 2016 y se le ofrecía una contraprestación publicitaria interesante y a precio de mercado. Además, del dinero futuro que se fuese a invertir, la mitad volvía a las arcas públicas. Se habló de entre 5 y 10 millones en 10 años, dependiendo de la categoría en la que militase el club. Hoy todo eso es agua de borrajas y no se moverá un dedo sin que algún partido de la oposición refrende el acuerdo.

Al Racing se le ha pedido más exposición pública, que defienda el acuerdo de patrocinio, pero hay una corriente de opinión tremenda en contra. Al presidente del club, Manolo Higuera, se la ha pedido algo más complicado que los 12 trabajos de Hércules: convencer a los partidos de la oposición de que no se opongan, que es como pedirle la luna.

El acuerdo se podría aprobar vía decreto, en un consejo de gobierno, pero ahora la propuesta es que sea el parlamento de Cantabria el que lo haga... Y allí no hay votos suficientes. Ni los habrá. Ni Podemos, en plena guerra interna, ni Ciudadanos ni el PP van a votar que sí o se van a abstener... Y eso condena al Racing a muerte. Luego se podrán echar la culpa unos a otros. Un juego político que retrasa muchas semanas, quizás meses el acuerdo.


Mañana miércoles Ciudadanos de Cantabria ofrece en el Parlamento una rueda de prensa a las once y media de la mañana. No habrá novedades, pero sí excusas y razones, comprensibles o no. Todas las posturas son defendibles, pero no ayudarán al Racing.

El Gobierno de Cantabria podría dar marcha atrás y utilizar un decreto, pero no parece probable. El Racing ha sido un saco roto para el dinero público en las últimas décadas, pero también ha dejado millones de euros en impuestos. Ahora necesita muy poco para ser viable, pero es lógico también que este proyecto tenga sus detractores. El acuerdo de patrocinio está bien armado y es bueno para las dos partes, incluso es bueno para Cantabria... pero todo está en el alero. Hay gente que seguro que prefiere que se gasten los millones en vallas publicitarias del Año Jubilar Lebaniego en lugar de en el Racing... El dinero se va a gastar igual, pero en el club de fútbol hay un retorno también para la sociedad de Cantabria. Algunos aplauden que con dinero público se compre, sin saber el precio, un archivo de documentos privados relacionados con el arte sin ningún interés para el gran público… El famoso Archivo Lafuente. El dinero público está en todos los ámbitos.

Así está otra vez el club, al borde del abismo a sus 103 años. Luego llegarán las lamentaciones por haber perdido un activo económico, social, histórico, identitario de la Comunidad Autónoma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario