miércoles, 7 de septiembre de 2016

Francis: "Lo he vivido todo en el Racing"


En los últimos años de la historia del Racing siempre ha estado presente en momentos clave. Han sido seis temporadas muy intensas en las que vivió de todo en tres categorías. La gloria y la penuria. El andaluz Francis Pérez trata de recuperarse ahora de una lesión en el tendón de Aquiles en Jerez. Fue uno de los capitanes del famoso plante de Copa del Rey y titular en el ascenso a Segunda logrado ante el Llagostera. Salió del Racing sin mucho ruido al final de la campaña pasada, aunque el cariño hacia el club santanderino se lo ha llevado a la otra punta del país.

¿Cómo evoluciona su recuperación?
Pues desde la recaída que tuve en abril estoy mal, no termino de mejorar y no estoy para competir, pero no pierdo la esperanza ni las ganas, aunque tengo cierta preocupación. Los médicos me dicen que hay que seguir fortaleciendo la zona y teóricamente la lesión irá remitiendo. El no poder volver a los terrenos de juego es complicado, pero estoy trabajando mucho para poder hacerlo.

¿Dónde busca equipo para el mercado de invierno?
Mi idea es jugar, me da igual donde sea... Va por ilusión y ganas, no me cierro puertas. De momento, me quedo a vivir en Jerez. Sigo lesionado, tratándome… echando de menos el fútbol. Es lo que hay. Estoy centrado en recuperarme al 100%, con mucha ilusión y ganas de seguir jugando, pero me está dando la lata ese tendón.

Su última campaña en el Racing fue bastante triste.
Sí, el objetivo era evidentemente el ascenso y no se cumplió... Eso fue duro, encima le sumamos la lesión que padecí otra vez y que no pude ayudar todo lo que me hubiese gustado al equipo para ponerlo peor. Un mal año.

¿Cómo fue su salida del club?
Terminaba contrato y nadie me propuso nada. Yo le doy las gracias al Racing por estos seis años, por el buen trato recibido y sin más. Por mi parte no hay rencor ni nada parecido. No se negoció nada ni se hablo nada, teníamos lo que teníamos y ya está.

Quizá esperaba una salida algo más cariñosa...
Creo que el cariño te le lo dan los aficionados, la gente de la calle, más que los dirigentes. Es cierto que son  miles de seguidores y que no puedes tener a todos contentos, pero en general creo que la mayoría sí me han transmitido ese cariño y me quedo con eso. No guardo ningún rencor al Raicng, todo lo contrario. Soy un racinguista más, mis niños son cántabros y también racinguistas.


Aquí vivió cosas muy buenas y otras tantas malísimas.
Digo siempre que lo he vivido todo en le Racing. El primer año o los primeros meses fueron muy bonitos en Primera, en el segundo año ya me tocó vivir un descenso y el club empezó a funcionar de otra manera. Luego el plante en la Copa tan famoso que  hicimos en una situación muy delicada... Fueron momentos muy duros, pero afortunadamente salió todo bien y esperemos que pasito a pasito el equipo vuelva a estar donde debe. Cosas buenas y 20.000 problemas serios con el club al borde de la desaparición, aunque de lo malo también se aprende y sirve. Pero bueno, con el tiempo te vas quedando con lo bueno.

¿Qué hubiera pasado ante la Real Sociedad si se juega?
Teníamos una ilusión tremenda por jugar aquel partido. Un equipo de 2ªB en cuartos de final no es algo que se vea todas las temporadas. Ellos tenían bastante ventaja, pero los partidos hay que jugarlos y nosotros queríamos competir... Optamos por la opción más difícil, lo más arriesgado para salvar al club. No nos arrepentimos de nada y todo salió bien. Se cambió el curso de aquella situación que iba a terminar con el Racing. El día del plante ha sido la fecha más duras de mi etapa en el Racing. Con movidas muy gordas.  Se decidió aquello en grupo y afortunadamente salió todo bien.

Como capitán le tocó vivir los impagos y la mentiras del presidente Lavín un poco más de cerca y tener más responsabilidad.
Pues sí, como uno de los capitanes tuve que dar un pasito más que el resto y te metes en más fregados, pero eso también es lo que debe hacer un capitán, estar ahí siempre y elegir lo conveniente para el Racing y para los compañeros, tratar de ser todos uno. Estando en 2ªB era todo más duro todavía. En esta categoría los pagos no son elevados y había compañeros con muchos problemas para poder mantenerse en Santander y que lo estaban pasando mal. La unión del grupo fue fundamental, se manejó todo muy bien. Éramos como familia. Tratando con Lavín tocaba mantener la cabeza fría y pensar en el grupo.


Mejor comentar los buenos momentos...
En Primera vives muchos momentos bonitos, ante rivales grandes, jugando en estadios que conoce todo el mundo, la permanencia que conseguimos con Marcelino, pero sinceramente me quedo con el año del ascenso a Segunda y ese último partido ante el Llagostera con El Sardinero a reventar. Fue muy emocionante. Una alegría inmensa después de un año muy duro.

Ese día vio llorar a mucha gente.
Sí, se me encogió el corazón después de momentos tan malos. Todo el que llora por un club de fútbol sabe lo que es. Vi a gente sufrir y llorar, sentir de verdad al Racing. Los que estuvieron en el campo aquella temporada en 2ªB para mí son los racinguistas de verdad. La Gradona, que no paraba de animar y de apoyar, fue un extra que tuvo el equipo. Había que hacer aquel plante y lograr el ascenso por muchas cuestiones, pero también por aquella afición. Lo merecía.

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