miércoles, 30 de septiembre de 2015

Higuera contra Blatter


Una serie de catastróficas desdichas. Ese es el triste día a día del Racing, que atraviesa su particular valle de lágrimas tras la era pos-Pernía o posapocalíptica, que es casi lo mismo. ¿Quién nos iba a decir que con el club en 2ªB la institución iba a tener que pleitear con la mismísima FIFA, el Gran Satán del fútbol mundial? Siempre puede ir todo a peor o dar un giro de película de serie B.

El periodista Sergio Fernández adelantó en el diario Marca que la FIFA pretendía sancionar al Racing con la retirada de seis puntos por no haber pagado al Panatiaikos griego 150.00 euros de la cesión de Nassif Morris en 2009. Nos amargó la tarde y encendió todas las luces rojas de alarma. En la etapa de Francisco Pernía las luces rojas hubieran sido las de algún club carísimo. Precisamente Morris. Un jugador que engañó a todos. Jugó 975 minutos en 12 partidos sin hacerlo especialmente bien. Se marchó de vacaciones aprovechando las fiestas navideñas y tardó meses en regresar a Santander sin dar explicaciones. Las Nocheviejas en Ciudad del Cabo deben de ser muy locas. Volvió a jugar un partido, ante el Sevilla, en el que terminó expulsado. El sudafricano no tenía ganas de jugar, pero sí de cobrar. De su selección le apartaron por mala actitud e incluso la FIFA le inhabilitó durante un tiempo por el intento de agresión a un árbitro. Un personaje. El Panathinaikos, que es el que reclama su dinero, tampoco es un club modelo precisamente. Tiene fama de incumplidor y acumula un reguero de comportamientos poco caballerosos.

En el entorno racinguista había preocupación con la noticia. ¡Seis puntos! Lo que faltaba… Manolo Higuera, presidente del Racing, convocó casi de inmediato una rueda de prensa a las ocho de tarde para transmitir tranquilidad al racinguismo. “No se ha incumplido nada según la ley española”, aseguró con toda la razón del mundo. “Nos quedamos en shock porque desconocíamos que el expediente se hubiera vuelto a abrir. Una vez recibido y estudiado puedo asegurar que este procedimiento no tendrá recorrido", dijo tajante. El club tiene clara la estrategia jurídica a seguir y se comenzará con ella de forma inmediata para que se resuelva en la jurisdicción española, primero ante el Comité de Apelación y luego ante el Tribunal Administrativo del Deporte, el TAD.

La deuda con el equipo griego está adscrita al convenio de acreedores y por tanto sufrirá una quita del 50% y se pagará en los plazos determinados por la ley, que todavía no han comenzado. Ni la FIFA puede obligar a que se pague al Panathinaikos en detrimento de los otros acreedores. Sería algo muy injusto, que atentaría contra toda lógica jurídica. La Ley Concursal vigente en España lo impide. El club no lo podría hacer ni aunque quisiera. También las propias normas de la FIFA, el artículo 107 de su Código disciplinario, en su apartado B, reza que es causa de finalización de cualquier procedimiento la quiebra (concurso de acreedores en España) de uno de los clubes implicados. Así lo reconocieron ellos mismo en 2011.


Esta es la carta que la propia FIFA envió al Racing el 2 de noviembre de 2011 en la que se muestra que el expediente queda paralizado por el Concurso de acreedores y así se le hace constar a todas las partes. Posteriormente, el club griego envió un escrito a la FIFA solicitando el pago del dinero alegando que el conjunto cántabro seguía compitiendo… Un argumento muy pobre. El Racing, presidido por Ángel Lavín, no hizo nada, pese a contar el asesoramiento del abogado Juan Antonio Berdejo, y ahora la FIFA ha despachado este escrito. El organismo europeo no atendió a su resolución anterior, tal vez por error, y por eso ha llegado esta nueva petición de sanción a la Federación Española. 

La campaña pasada el club santanderino también se enfrentó a un expediente sancionador del organismo que rige el fútbol mundial, el de Babacar, y el Racing tuvo que rascarse el bolsillo porque era una deuda que no estaba incluida en el concurso. No tenía nada que ver con esto. Otro precedente reciente en el fútbol español le ocurrió al Almería, también la temporada pasada. La FIFA les sancionó con la pérdida de tres puntos por una deuda originada por el fichaje del danés Michael Jakobsen. Eso sí, en ese caso el club español efectivamente había incumplido el pago. Así que era algo bastante lógico.

La ley asiste al Racing en este contencioso con el Panathinaikos, pero pelear contra la FIFA no es tarea sencilla. “Somos pequeños, por eso nos tenemos que unir todos ante una situación así de injusta. Da igual que sea la FIFA, el Fifo o la madre que le parió. Y también las instituciones de Cantabria deberían respaldarnos en estos momentos”, analizó Higuera. También recordó que todo esto es herencia recibida de la gestión anterior: “Es la penitencia por la dejadez y la incompetencia de la gente que dirigió el club, les importaba todo un huevo”. Explícito.


La FIFA no es un enemigo pequeño, el peor que te puedes encontrar en el fútbol. Un Higuera un tanto quijotesco se mostró confiando en que la dignidad triunfará… “Me da igual Blatter, que Blotter”, comentó. El presidente tampoco se resistió a soltar la machada: "Si al final igual esos seis puntos nos sobran".

El Racing tiene todos los argumentos jurídicos de su parte y el sentido común, pero la FIFA ha demostrado mil veces que es capaz de torear a la justicia de cualquier país, salvo quizá Estados Unidos. Tienen problemas más serios actualmente, pero han certificado mil veces ser capaces de cualquier atrocidad y persiguen especialmente a los clubes que acuden a la justicia ordinaria… Son arbitrarios, injustos, mafiosos, etc. Por ejemplo, fueron capaces de pagar una millonada a la Federación de Irlanda para que no llevara a los tribunales el gol con la mano de Henry que les dejó fuera del Mundial de Sudáfrica… La tierra de Morris. Una maldición gitana dice que ojalá tengas muchos juicios y que los ganes, así que imagínense lo que es pleitear contra un gigante como la FIFA y contra su esbirro, la Federación Española.

Fran Díez

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