El bueno, feo y malo de Gobela


El bueno
Complicado encontrar algo bueno en una durísima derrota que inicia un año nuevo y una nueva crisis… Aunque en realidad es la misma de 2017, se arrastran los mismos problemas desde hace ya mucho tiempo, partido a partido, fracaso a fracaso, fichaje a fichaje hasta convertirse en bronce para siempre, un Racing inmovilizado como una estatua en esta categoría.


Ángel Viadero rescataba como algo positivo del choque en Gobela el buen arranque del partido de su equipo, tanto en la primera mitad como en la segunda, pero esto es como si un coche sale muy bien al tramo de un rally, pero deja tirado al piloto unos kilómetros más adelante. No sirve de nada y estás fuera de la carrera. Esos siete minutos de pasión no culminada de Gobela...

Quizá el gol de César Díaz recupera al manchego para la segunda vuelta y sea también de lo poco positivo del naufragio… Tiene más gol que Juanjo, algo que casi puede decir cualquier futbolista, pero menos minutos hasta la fecha. El desastre de Gobela también sirve para demostrar, una vez más, que hay cosas que no funcionan por mucho que repitas el experimento, cada jugador está mejor actuando en su puesto que lejos de él.

El feo
Hacía años que no se escuchaba a los aficionados racinguistas cantando cosas del estilo “jugadores mercenarios” o “esta camiseta no os la merecéis”. Además de pedir la destitución del entrenador, claro. Las redes sociales no han tenido piedad con el técnico o con los jugadores más criticados… Otros se van de rositas. El ambiente de pesimismo que rodea al Racing es preocupante y asfixiante. Siguen quedando opciones de ascenso, el Mirandés continúa a seis puntos y hay un mundo por delante, pero el clima de opresión y la falta de fe en este colectivo no debe tomarse a la ligera. La paparda continuada deja de ser paparda… Los males y la irregularidad de este Racing son un problema latente y en el fútbol ya sabemos que lo más sencillo es cambiar de capataz… Sea o no el único culpable, que no lo es, tiene la responsabilidad de la dirección. Si el domingo ante el Gernika se tuerce un poco el partido escucharemos un concierto más ruidoso y desafinado que el de Enrique Iglesias.

El malo
“¡Dos hombres entran, uno sale”, aullaba el público de la peculiar jaula de la Cúpula del Trueno en Mad Max III (1985). No perdemos las referencias cinematografías en esta sección de ‘El Bueno, el Feo y el Malo” homenaje a Sergio Leone. De Gobela, conocida como la Jaula, solamente salió vivo el Arenas, que llegaba medio muerto después de no vencer en nueve jornadas. El Racing no tumba ni a un zombi. Solamente presionaba uno de los delanteros locales, pero con eso bastaba para entorpecer la salida de balón racinguista y desactivar el juego racinguista. No hubo centro del campo ni nada parecido a la creación. Peor incluso que la alineación fue la puesta en escena del equipo de Viadero, que a estas alturas sigue con muy pocos recursos ofensivos más allá de alguna carrera por la banda derecha... La izquierda lleva muerta muchos meses, como en política.

Todavía hay aficionados que creen que la llegada de un delantero centro arreglará este desaguisado, pero los problemas tienen raíces profundas… Se buscan jardineros para este césped natural más empantanado que la AP-6.

Fran Díez

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