Burgos CF 1 – Racing 1: una medianía


Poco es más que nada, pero es complicado ver el vaso medio lleno. Parecía que el empate era válido después de tirar la primera mitad por la borda con una actuación muy pobre de los racinguistas. Así es complicado mantener encendida la llama de la esperanza del ascenso. Ojalá que este empate acabe siendo bueno...


Ya nos conformamos con un punto porque el Racing de Pouso todavía no ha ganado lejos de El Sardinero. La mejoría racinguista en los segundos 45 minutos no fue suficiente para derrotar al Burgos. Ni el propio Racing parecía querer sumar los tres puntos, está más en el “rollo” de ganar en confianza y sumar con la media inglesa. Estas medianías no son de equipo campeón y eso es lo que quema.


El Racing sigue cuarto en la clasificación con un punto más que el modesto Gernika. No se dio en El Plantío ese esperado golpe encima de la mesa en los partidos a domicilio. Veremos a ver si el equipo evoluciona para afrontar los play-off con alguna garantía de éxito. “No future” era el grito de guerra del punk y de este Racing que se desmorona en cuanto pasa de Cuatro Caminos. ¿Mejoró el equipo respecto a los desastres de Lezama y Lasesarre? Sí, tampoco era algo difícil, pero no ganó al undécimo clasificado.


En el inicio del duelo en El Plantío se vivió un nuevo episodio de congelación y canibalismo, tipo la tragedia de ‘¡Viven!’. Cuesta horrores salir a por el rival, este Racing comienza los partidos tontorrón. Le falta al equipo de Pouso esa personalidad agresiva y maligna de Míster Hyde. No es que el equipo tenga dos caras, es que suele tener un rostro tristón y apático.

La primera parte fue mala. El Burgos dominó sin crear grandes ocasiones a base de juego directo y encontrando un filón por la diestra racinguista. Sin Regalón también hubo regalo. La defensa de los santanderinos sirvió en bandeja el gol a los castellanos en un córner. Volvió a faltar la concentración y la contundencia en las marcas. El recién renovado Julio Rico cabeceó a gol el único tanto de los locales.

El Racing no reaccionó, pero la calidad de Borja Lázaro apareció en un momento puntual para anotar el gol del empate en el minuto 31. Saque de Crespo, peina Aquino y el madrileño ve de reojo a Saizar adelantado y clava el balón dentro de la portería con una vaslina brillante. Lo mejor del duelo.


El gol de Lázaro era el cielo, el infierno estaba en los baños. En el descanso fue una odisea entrar a los servicios sin luz de un estadio que amenaza ruina y que está en plenas obras de remodelación. Algún aficionado debe de estar todavía perdido en la oscuridad de la cueva de los baños de El Plantío… Por lo menos estos servicios mejorarán con las obras, los de El Sardinero están igual o peor y no hay visos de mejoría futura. Otro ‘No future’.

En la segunda parte la lluvia lo empapó todo y los dos equipos se enzarzaron en un toma y daca más dinámico sobre un césped rapidísimo. Hubo una leve mejoría de los cántabros en los primeros 20 minutos. Pouso cambió al 4-4-2 buscando reactivar a su equipo. El técnico vasco hizo cambios y variaciones extrañas... Marca números de teléfono, hace puzles.

Un remate de Dani Aquino a centro de Rivero en el minuto 57 fue de lo más peligroso de los visitantes. También una internada de César Díaz encarando por velocidad, aunque su pase atrás no lo remató nadie. Antonio Tomás disparó tras el rechace fuera.

El Racing ponía voluntad en un choque de ida y vuelta. El Burgos estuvo a punto de marcar, pero Adrián Hernández en boca de gol se desplomó. Los albinegros también tuvieron sus ocasiones, aunque no hubo paradas de méritos de ninguno de los dos cancerberos.

Pasado ese arreón inicial del segundo periodo se perdió el Racing enmarañado en los cambios de Pouso, aunque los montañeses tuvieron alguna ocasión más, como un centro de Javi Cobo que estuvo a punto de rematar con la testa Aquino. Le faltó ambición al equipo racinguista en la recta final del choque, incluso tardaba un mundo en sacar de puerta o las faltas –la mayoría mal botadas, al igual que los saques de esquina–.

Con el tiempo cumplido el Racing disfrutó de una bola extra: Dani Aquino colocó un pase a Antonio Tomás que remató de primeras flojo y al muñeco solo dentro del área… Fue la oportunidad para soñar.

El empate sabe a poco, pero es lo que hay. No da para más a domicilio. Toca seguir creciendo de cara a una fase de ascenso a la que no tiene pinta que se llegue como campeón del Grupo II. Un líder hubiera ganado en El Plantío.


Burgos CF, 1: Saizar, Sergio Esteban, Eneko, Borda, Julio Rico, Adrián Cruz, Blázquez (Manzano, 71), David Martín, Adrián Hernández (Carlos Álvarez, 76), Beobide e Iker Hernández (Cusi, 87).

Racing, 1: Iván Crespo, Adán Gurdiel (Regalón, 55), Julen, Gándara, Gonzalo, Antonio Tomás, Sergio Ruiz (Javi Cobo, 85), Quique Rivero, Borja Lázaro, Dani Aquino y César Díaz (Héber, 71).

Goles: 1-0, minuto 22, Julio Rico de cabeza en un saque d esquina; 1-1, minuto 31, Borja Lázaro de vaselina.

Árbitro: Javier Iglesias Villanueva (Comité gallego). Mostró tarjetas amarillas a Adrián Cruz y Borda, por parte local, y a Regalón, por parte visitante.

Incidencias: Frío y lluvia en un Plantío en obras. Unos 700 aficionados racinguistas.


Comentarios

  1. Este Racing si pretende jugar como un equipo tiene que hacérselo ver a algún jugador que se cree Mesi o Ronaldo y pretende estar en todos los sitios y al final no está en ninguno. Defensivamente cuando está en banda,es un coladero a pesar del sacrificio de alguno de sus compañeros que tienen que tapar sus espacios constantemente.Personalmente pienso que jugamos mejor sin el, descompensa el equipo cuando está en el campo y sin gol no aporta prácticamente nada.

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