jueves, 12 de julio de 2018

2018/2019: Así son los cuatro grupos de Segunda B


La categoría estrena un nuevo –y horrible– logo, pero mantiene la polémica con la división de los 80 clubes en cuatro grupos. Al Racing le ha tocado el más fácil y el Grupo I parece, en principio, el más fuerte.


En la temporada 2018/2019 el primer grupo, con gallegos y madrileños, parece el más fuerte. La Cultural Leonesa, recién descendido, es el rival a batir para clubes como la Ponferradina o el Fuenlabrada. Los filiales del Deportivo, Celta, Atlético o Real Madrid son siempre un peligro y se añade la incomodidad del equipo canario, Las Palmas Atlético. Los dos equipos de Salamanca llegan a Segunda B con muchas ganas y repasando la lista de integrantes no hay ni una perita en dulce… El Adarve fue undécimo la temporada anterior con un campo que se suele atragantar y el Rápido de Bouzas o el Navalcarnero, terminaron quinto y sexto respectivamente. Es un grupo durísimo por los viajes y el nivel de los equipos. El Burgos es uno de los grandes perjudicados al cambiar de grupo.



El Grupo II es a priori el más flojo de los cuatro. Racing de Santander y Mirandés se perfilan como los dos gallitos con permiso de la UD Logroñés, eterno candidato al ascenso. No hay ningún recién descendido y el grupo cuenta con cinco filiales, algunos en pleno proceso de renovación profunda tras una gran campaña: Sporting B, Bilbao Athletic y Real Sociedad B. El trío ha sufrido importantes bajas en sus filas. En este llamado grupo vasco militan algunos de los clubes con menor presupuesto de la categoría como la Gimnástica de Torrelavega, el Langreo, el Gernika o el Calahorra.


El Grupo III siempre tiene la dificultad de los campos de hierba artificial. Esta campaña pierde a dos trasatlánticos de paso por Segunda B: Mallorca y Elche. Sin ellos el grupo baja considerablemente el nivel, aunque se incorpora desde Tercera un clásico con ganas de gastar dinero: el Castellón. El Hércules o el Alcoyano son otros clubes con más historia que futuro prometedor. Los filiales del Barcelona y el Espanyol serán dos huesos duros de roer, lo mismo que los dependientes del Villarreal o Valencia. El Grupo III cuenta con siete filiales. Clubes como el Lleida, Atlético Baleares, Ontinyent o Cornella han sido muy competitivos en las últimas campañas o tienen potencial para configurar buenas plantillas.


El Grupo IV es tradicionalmente el considerado como el más potente. No hay rivales muy débiles y cuenta siempre con clubes de nivel medio muy trabajados y alguno de los más fuertes de Segunda B. La pasada temporada solamente subió el Extremadura, así que habrá un coco menos, pero también dos recién descendidos: Sevilla Atlético y Lorca. Ambos son dos incógnitas tras su paso por Segunda A y no dan tanto miedo. Quedan conjuntos siempre candidatos al ascenso como el Real Murcia, Cartagena, UCAM, Marbella, Melilla, el histórico Recre o un Villanovense que se ha habituado a coquetear con los puestos nobles… Al Talavera le tocó separarse del otro conjunto de su comunidad, un Conquense que jugará en el Grupo III. La Federación de Castilla-La Mancha ha sido la más perjudicada por el reparto de grupos.

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