martes, 16 de enero de 2018

La Albericia amenaza ruina


El estado de las instalaciones municipales de La Albericia es lamentable y amenaza ruina. El jueves 11 de enero de 2018 los bomberos de Santander tuvieron que intervenir para retirar los postes que sujetan la red del campo número 2 debido a que existía riesgo de que cayeran a la vía pública.


El temporal tuvo algo que ver en ello, pero lo cierto es que el oxido y el tiempo han ido dejando maltrecho todo el equipamiento de la zona. Esos postes estuvieron a punto de venirse abajo, pero no es lo único que se puede derrumbarse o agrietarse.


Cada semana pasan por este recinto deportivo miles de personas, muchísimos niños también, y hay peligro evidente de que pueda ocurrir una tragedia. Más todavía en invierno con un temporal tras otro. Al igual que ocurrió con el estadio el Racing ha solicitado la intervención del Ayuntamiento de Santander, que de momento no se ha manifestado.


Desde racinguismo.com fuimos los primeros en denunciar el mal estado y el riesgo para los ciudadanos que originaba el mal estado de los Campos de Sport de El Sardinero el 25 de octubre de 2015. Hacemos ahora lo mismo con las instalaciones de entrenamiento porque son un riesgo para todos los usuarios. El Ayuntamiento debería comenzar a mover ficha.

El exterior de las Instalaciones es más que digno gracias a que las peñas del club pintaron en su día el muro y rotularon el edificio multiusos. Fueron también unos aficionados los que repararon el camino norte que bordea el campo 2, un paso que resultaba un suplicio para los niños y padres que acuden regularmente a ver encuentros de categorías inferiores.


La rampa instalada para que las personas con discapacidad puedan acceder por la puerta situada entre los campos 2 y 3 está inservible. Una situación especialmente vergonzosa en un recinto de titularidad pública que utiliza el Racing gracias a un convenio que terminaba en 2018, pero que ha sido renovado diez años más, hasta 2028. El acuerdo se produjo gracias a la inversión de la Federación Cántabra de Fútbol, que renovó los dos campos de hierba artificial aportando 321.000 euros. Ahora esos dos terrenos de juego y los dos de hierba natural están en buenas condiciones, pero no hace tanto tiempo estaban acorde al resto del estado lamentable del recinto. Varios menores se lesionaron de gravedad debido a las irregularidades de la moqueta artificial prehistórica. En los campos de césped natural las labores de la empresa Agrocampo han logrado que vuelvan a tener un aspecto decente, incluso en invierno.


El óxido reina en las vallas perimetrales de todos los campos de entrenamiento, también con grave riesgo para que se produzca algún accidente. Los niños más pequeños pueden cortarse con facilidad ya que las perforaciones quedan precisamente a su altura. En su día se derrumbó la valla del campo número 1 durante un partido en el que había numeroso público y afortunadamente no hubo heridos. Es la única que se sustituyó.


Los baches en la acera que separa el edificio multiusos del campo  número 1 también son un problema. El edificio Nando Yosu, de reciente construcción –se inauguró en 2011– también presenta diferentes defectos de construcción. Costó 4,5 millones de euros. El acceso a la grada y a la cafetería pisando unos palés de madera para poder evitar los enormes charcos que se generan en la zona cada vez que llueve dan una imagen tercermundista del recinto deportivo.


Comparado con todo lo demás es una nimiedad, pero hasta los banquillos están rotos y tienen goteras. No hubo mantenimiento en los años de bonanza y nadie se ha preocupado de esos detalles.


El muro que delimita las Instalaciones por el norte da también la sensación de encontrarse en un estado deplorable y es el que sostiene las torres sobre las que cuelgan las redes. Recordemos que sin ellas no se puede entrenar con normalidad. Al no haber red cualquier balón chutando con algo de fuerza puede salirse de las instalaciones ocasionando un accidente de tráfico o dañar alguno de los coches aparcados. La Avenida del Deporte es una vía con mucho movimiento de vehículos.


En el camino norte del campo 3 el asfalto se ha levantado, posiblemente a causa de las raíces de los árboles que allí se encontraban y que han sido talados recientemente. Las irregularidades pueden provocar un tropiezo al mínimo descuido. Lo mismo que los cables sin soterrar tirados por el suelo. Se puede mirar para otro lado, pero la situación que presentan las instalaciones Nando Yosu de La Albericia no es la más adecuada para una ciudad como Santander y un club como el Racing. Ambos deberían hablar de esta cuestión cuanto antes mejor y poner una solución urgente.

3 comentarios:

  1. Un opción seria que el Racing pagase y arreglase las instalaciones. No que se queje y llore.

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  2. No se ha mencionado la porquería que se va fijando en las paredes y sobre todo bien visible en las ventanas del edificio que alberga los vestuarios,gimnasio,etc...
    Es una pena ver como "lo viejo" porque es viejo, y lo nuevo....porque también "se pasa" de cuidarlo,de mantenerlo,de mostrar un interés por conservarlo en buen estado y que además de parecer lo, sea así! !
    Se habla mucho de la marca,pero luego la imagen que se traslada es penosa en todos los sentidos.
    ¿Qué cuesta limpiar esos cristales periódicamente para que la suciedad no se incruste y quiera "quedarse"?
    Entre todos "la mataron"!!!

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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